domingo, 28 de abril de 2013

Vietnam parte 2: Nha Trang con las chilenas y Saigon aprendiendo sobre la guerra


Por Felipe.

No se debería empezar un nuevo viaje (y un nuevo blog) sin haber cerrado el primero, no?

Seguimos viaje hacia el sur de Vietnam, y llegamos a Nha Trang, que es una playa muy turística con una onda a Punta del Este en Uruguay. En Nha Trang nos reencontramos con las chilenas diabólicas que habíamos conocido en Bangkok. Era el cumpleaños de una de ellas, Amparo, que la noche anterior había festejado tomando algunas copas. El resultado fue lo que los chilenos llaman cumplecaña (caña significa resaca). 

Amparo sufriendo la caña junto a Javiera
Llegamos a la mañana, fuimos al mismo hotel, la saludamos y al mediodía fuimos a comer todos juntos. Después paseamos y la noche fuimos a comer al mercado nocturno. Terminamos tomando un vino vietnamita en la azotea del hotel. Así como en Hanoi hacía frío, al ir “bajando” al sur cada vez hacía más calor. En Nha Trang a la noche era el punto justo para mí gusto.

Javiera, Felipe, Amparo y Santiago en un restaurant indio
Al día siguiente hicimos un tour en el que nos llevaban a distintos lugares, como muchas veces medio choreo. Igual fue re barato y nos divertimos mucho. Santi no fue porque se sentía mal.

Hicimos snorkel, morfamos de lo lindo y hasta hubo un “floating bar” (por favor vean la foto jeje). En el lugar del floating bar algunos se podía saltar desde el techo del barco y le pregunté a un guía si era suficientemente profundo para hacer clavado y me dijo que sí, pero yo no estaba muy seguro. Javiera me recomendó probar con soldadito y le hice caso. Menos mal, toqué el piso, no era ni ahí profundo, son unos salvajes estos guías! En el tour hasta nos casamos con Amparo, tal como habíamos previsto en Bangkok. Nos casamos en el agua, casi nos ahogamos de la risa. El matrimonio? Duró menos que mi cuarto ordenado, pero valió la pena!


Just married and just before divorce jeje
El floating bar!

A la noche seguimos viaje hacia Saigon (night bus obviamente, dejo fotos de los night buses) y las chicas siguieron para el norte. Una lástima, son unas personajes sin ningún desperdicio! Ojalá poder verlas nuevamente en algún lado!




Llegamos a Saigon a las 6 de la mañana y vimos nuevamente lo temprano que se levanta la gente en Vietnam. Las plazas estaban llenas de gente; caminando, corriendo, paseando a los perros, jugando badmington y hasta haciendo clases de tango! Encontramos hotel y metimos siesta reponedora para salir al mediodía (en los night buses no se duerme muy bien al menos que midas menos de 1.70 o 1.65).

En general Saigon es más linda que Hanoi, es más abierta, con grandes plazas y veredas anchas, las cuales los motociclistas las aprovechan para andar en ellas!

Saigon es famosa por sus cables

Las motos hasta por las veredas!!
Pocas motos...
El primer día fuimos al museo de guerra de Vietnam. En el mismo se ven cosas muy duras. Más allá de temas políticos, es una historia triste saber que mataron a 3 millones de personas, los cuales 2 millones eran simple civiles, entre ellos mujeres y niños. Otra cosa injusta es ver la realidad de vida de personas que fueron afectadas por el agente naranja, los gases que los yanquees tiraron en Vietnam del sur para evitar el avance desde el norte de los VietCom (comunistas).





En este link pueden ver fotos del museo. Algunas son muy impactantes. Acá pueden ver el trailer de un documental que habla sobre los efectos del agente naranja en la población vietnamita.

Al día siguiente fuimos a los túneles Cu Chi. Es un sistema de túneles donde se escondían los locales para defenderse durante la guerra. Su diseño es sorprendente! Tenían dormitorios, salas de reuniones, cocinas, enfermería, etc. En este link se puede leer más (totalmente recomendado!)







El guía de los Cu Chi tunnels era un verdadero personaje, tiraba chistes todo el tiempo. Contó cosas interesantes sobre la sociedad de Vietnam. Jodía que los hombres tienen que tener moto para levantar mujeres, sino no hay chance. Nos preguntó si sabíamos por qué los vietnamitas pasan mucho tiempo en la calle y dijimos que no. Él dijo que tampoco jeje. También decía que el humano es un bicho raro porque siempre quiere lo que no puede tener, remarcando que los occidentales (gran mayoría en el tour) queremos estar bronceados, mientras que en el sudeste asiático quieren estar blancos, por lo que a pesar de calor se ven mujeres en motos totalmente tapadas: pantalones, buzos y hasta guantes! Y también usan mascarillas para taparse parte de la cara y al mismo tiempo zafar de la contaminación de la ciudad. Solamente se les ven los ojos!


Al día siguiente partimos viaje hacia Camboya, aunque ya no en night bus, 4 night buses en 9 noches había sido suficiente. Por mi parte me dio lástima hacer Vietnam tan rápido, pero tenía los tickets de la Fórmula 1 en Malasia y no los quería perder.

Saludos, Felipe



domingo, 3 de febrero de 2013

Vietnam parte 1

Por Felipe:

Teníamos un poco tirado el blog, desde hace 8 meses casi jeje, pero todavía quedan cosas por contar así que esperemos terminarlo! Vamos con Vietnam...

Después de 30 horas de viaje desde Vang Vieng en Laos llegamos a Hanoi, capital de Vietnam. La primer sensación fue que bajó la temperatura, pasamos de días y días de más de 30 grados a una temperatura agradable de unos 20 y poco grados. La temperatura de ahí en adelante en Hanoi fue más bien fría, algo así como 18 grados y con llovizna. No teníamos ropa adecuada para esa temperatura, veníamos de mucho calor y nos agarró de sorpresa, por lo que en síntesis, en Hanoi pasamos frío jeje.

Llegamos a la noche y encontramos un hotel muy prolijo, el cual era más caro de lo que veníamos pagando (U$S 15 habitación doble), pero no encontramos fácilmente opciones más baratas. Igual tampoco nos importó mucho porque estaba impecable. En el hotel nos pidieron los pasaportes porque por ahí puede llegar la policía y controlan quienes se quedan o no. Además nos hicieron firmar varias cosas por el gobierno, según ellos…



Al día siguiente salimos a caminar por la ciudad y notamos que hay mucha gente en las veredas constantemente. Hay mesitas de plástico en cada esquina con unos banquitos muy bajitos y mucha gente comiendo, tomando o simplemente pasando el tiempo en esos banquitos. La forma más fácil de explicar lo que es Hanoi es “quilombo”. Hay muuuuuuchas motos que tocan bocina casi por deporte y hasta te tocan bocina en la vereda!



En las calles se nota que es un país comunista: carteles de propaganda comunista por todos lados, así como banderas. De todas maneras no es un comunismo radical porque llegamos a ver hasta algunas personas con remeras con la bandera de EEUU, y también hay cadenas americanas (no me acuerdo si estaba Mc Donalds, pero sí estaba Kentucky Fried Chicken)







Almorzamos frente a un lago que tiene una onda al río Sena en París (igualito…). Esta comparación se debe a que en Hanoi se nota una influencia francesa en la arquitectura, la comida, letreros, etc., porque Vietnam fue colonia francesa. Ahí también nos hicieron firmar el recibo de la comida habiendo pagado en efectivo. Ya me tenían un poco cansado con tanta firma entonces agarré y firmé “Pato Sosa”. Pato, si te llega alguna llamada de Vietnam avísame, gracias.




Una noche fuimos a comer cerca del hotel y nos tomó los pedidos una mujer que tenía una agencia de viajes en el mismo restaurant (un escritorio al frente) y era re buena onda, entonces al día siguiente decidimos reservar el tour a Halong Bay más los buses con ella. Su nombre es Moon y no solo nos dio buenos precios sino que además nos quedamos de charla con ella. Le preguntamos sobre el gobierno y dijo que eran todos corruptos. Nos dijo que para entrar a algún cargo dentro del estado uno tiene que pagar algo así como 10.000 dólares para pasar un filtro y además tener un conocido adentro, sino imposible. Nos contó además su punto de vista sobre Ho Chi Minh, dice que era un gran hombre, que luchó siempre por Vietnam.

Reservamos entonces con Moon el tour a Halong Bay, una bahía elegida en el 2011 como una de las 7 maravillas naturales del mundo. Había muchos tours como para elegir, queríamos ir en el más barato pero resulta que un barco se hundió hace dos años, entonces mejor elegimos el segundo más barato jeje. El rango de precios dependía de la calidad y cantidad de comida, la calidad del barco y del guía. El nivel de inglés del guía nos confirmó que era uno de los más baratos, aunque tenía terrible buena onda. El barco estaba bien, por ahí otros eran lujosos pero nosotros no buscábamos eso. La comida fue mucha y excelente.

El grupo de gente fue muy bueno y para nuestra sorpresa, muchos conocían Uruguay. Un canadiense estuvo 1 mes y medio en la casa de un amigo en Rosario, fue al Pilsen Rock y estuvo en Montevideo. Una danesa estuvo en Colonia y Montevideo. Una alemana bailaba tango en Alemania. El resto eran de Holanda, USA, Japón y una pareja de veteranos australianos con un gran parecido a Pepe y Lucía jeje…

Visitamos unas cuevas, morfamos a lo loco, hicimos kayak (era muy gracioso ver como unos holandeses coordinaban el momento exacto de remar con cada brazo, mientras que nosotros éramos un desastre jeje) y a la noche se armaron juegos para tomar y terminamos en karaoke. Algunos al principio decían que no querían cantar, entre ellos uno de quienes escriben este blog (no soy yo…) y después era imposible sacarle el micrófono. Estuvimos 3 horas con karaoke hasta que los vietnamitas del barco estaban podridos y nos apagaron jeje. Al rato nos fuimos a apolar, pasamos la noche en el barco.











Halong Bay está bárbaro, aunque lamentablemente nos tocaron dos días nublados y con sol hubiera sido mucho mejor. A la tarde volvimos a Hanoi. 

Esa misma noche nos fuimos en un night bus a Hoi An, aunque paraba algunas horas en Hue. En Hue desayunamos y luego paseamos un poco por la ciudad, aunque teníamos poco tiempo. Tiene una antigua ciudad imperial y vimos unos tanques y aviones que eran de los yanquees que los tienen como trofeos de guerra.





 



Al tomar ese bus a Hoi An desde Hue nos pasó algo loco. Como todos los bondis, tours y cualquier otra cosa que te dicen que te van a pasar a buscar te dicen una hora y con suerte llegan con menos de una hora de retraso, nos habían dicho que nos pasaban a buscar a las 13 y yo me quedé con la computadora mientras esperaba. Apenas llega el bus, cierro la pc y al minuto ya estaba pronto. Los flacos ni esperaron y cuando salgo del restaurant/terminal el bondi ya se estaba yendo. Arranqué a correr atrás del bondi haciendo señas y a las dos cuadras paró en un semáforo. En eso abren la puerta y baja Santi a las puteadas con el guarda y el conductor diciéndole que éramos dos, que le abran que él se bajaba. Cuando abren la bodega, meto mi mochila y me meto en el bus. Al subir seguimos un poco a las puteadas y los flacos estaban re quemados, pero en realidad los mala leche habían sido ellos. Son unos chantas, llegan a la hora que se les canta y quieren que la gente suba como un bondi normal en la ciudad…

Hoi An es una ciudad famosa para hacerse ropa. Hacen trajes, vestidos de mujer, championes, zapatos, todo a medida y por dos mangos. No nos hicimos nada por el simple hecho de que todo lo que te hacés, después tenés que cargarlo en la mochila… Estuvimos 24 hs en Hoi An, paseamos por la ciudad caminando y después de cenar salimos a la noche, donde encontramos a una argentina que habíamos visto en un night bus antes. Fuimos al Aussie Bar y terminamos jugando al pool con unas inglesas al principio y al final con un inglés llamado Matthew. El bar estaba todo firmado con drypen en las paredes. Pedimos uno y me cansé de poner Uruguay en las paredes jeje. La música la manejaban con una pc, agarramos y empezamos a poner cumbia y demás, la argentina le enseñaba a bailar cumbia a Matthew que desde ahí se olvidó de que estábamos jugando al pool jeje, noche muy bizarra.

Al día siguiente alquilamos bicicletas y nos fuimos por las afueras de la ciudad, por afuera del circuito turístico. También anduvimos por la ciudad, la cual es muy linda, con mucha construcción antigua y en madera. En un momento una nena se nos acercó a vender unas postales. Nos vendió las postales más cara de la historia (2 por un dólar, en todos lados hay 6 y hasta 10 por un dólar), pero como hablaba tan bien inglés nos quedamos hablando un ratazo. Al rato ya nos fuimos a la próxima parada, Nha Trang, mediante el viejo y querido night bus.



Esta mujer me dijo que me saque una foto con ella, y después me quería cobrar... 





La nenita de las postales

Saludos y hasta la próxima!

domingo, 10 de junio de 2012

Laos: tubing y algo más...

Por Felipe


Llegamos a Laos y desde la frontera se siente como lo que es: uno de los 40 países más pobres del mundo. La VISA italiana nos salió 36 dólares. Salía 35 pero te cobran un dólar más si pasás la frontera después de las 4 pm. La uruguaya sale 30, pero igual usamos el pasaporte italiano para estar seguros de no tener lío porque es el que venimos usando en todo el viaje… A esa altura estábamos tan acostumbrados a regatear todos los precios que casi regateamos la VISA: “35? Nooo, no me podés cobrar eso, acá hay malaria, no seas malo… mirá que sino me voy a Burma…”. Al final no lo hicimos, estábamos cansados por el viaje jeje

Cruzamos la frontera por Huay Xai y emprendimos viaje a Luang Prabang, a casi 500 km. En Laos se maneja por la derecha, por lo que volvimos a este lado de la calle después de Australia, Indonesia y Tailandia. En un viaje de 13 horas en un bus cuyos asientos eran tamaño asiático, los cuales no se recostaban más que 45 grados y además el camino era entre montañas por lo que nos movíamos de un lado hacia el otro, fue imposible dormir!  

En la primer tarde en Luang Prabang alquilamos unas bicis, las cuales salían 10.000 kips (1 dólar aprox 8.000 kips). Dicen que si pedías con frenos salían más caras jeje. El viaje en bici tuvo bárbaro, paseamos por la ciudad que es chica y los alrededores. En el camino nos encontramos con unas argentinas que conocimos en la frontera y con las cuales buscamos guest house juntos.



Cymaco repuestos en Laos

Cymaco.. qué quilombo!
Motos en todos lados, hasta arriba de los buses!
El centro de la ciudad es una península que queda entre el río Mekong y el río Nam Khan, el segundo nace del primero. Esta península es protegida por la UNESCO. Laos fue colonia francesa, por lo que hay mucha influencia de la arquitectura francesa.

A la noche, como no podía faltar, night market. Muy pintoresco y muy barato comparado con Tailandia. Lo que estaba increíble era la comida por ahí, no solo lo oriental sino algunas opciones occidentales. Te arman unas baguettes por dos mangos que son enormes y excelentes. Otro punto alto son los shakes, tanto de fruta como de oreo (Gracias Caroline por la recomendación!), tremendos! Vendían también tortas de decenas de gustos. En fin, nos partimos la boca jej

Atardecer en el Río Mekong
Con las argentinas haciendo la V de Victoria, lo que hacen los asiáticos en las fotos
Al día siguiente fuimos a unas cataratas que quedan a una hora de la ciudad. Fuimos en tuk tuk y como siempre hay que pelear el precio porque al principio te quieren fajar. Las cataratas son muy lindas y se puede nadar, además de tirarse de unas sogas colgadas en un árbol. Pasamos tres horas ahí.





Osos
Los tuk-tuk, versión Laos. En uno de esos fuimos a las cataratas



A la noche salimos. Nos habían dicho que había que salir temprano y era así, a las 11.30 el lugar cerró, un desastre!

Al día siguiente a la mañana nos fuimos a Vang Vieng, uno de los puntos más fuertes de joda en el sudeste asiático. El viaje fueron 6 horas con la versión laoense de Michael Schumacher, aunque con una minivan y entre las montañas. Con las curvas que pegaba más el calor que hacía porque unos alemanes cerraban la ventana por el polvito que entraba, hacían como 35 grados adentro, me vinieron ganas de vomitar. Agarré una bolsa y le pedí a los alemanes que abran la ventana. Estuvo cerca jeje. Al llegar un alemán le preguntó al chofer cuántas camionetas compraban por año jeje, el palo que le daba era muy zarpado!

La vista desde la puerta del cuarto de la guest house
Las calles de Vang Vieng

Antes de venir al sudeste asiático hablamos con distintos amigos para recibir recomendaciones y una amiga canadiense, Evelyn, nos dijo que no vayamos a Vang Vieng porque no tiene nada que ver con Asia. Al final vinimos porque nos gusta un poquito la joda, pero lo que dice Evelyn es totalmente cierto: Vang Vieng es puro europeo, australiano, yanquees, canadienses más algún otro de fiesta, prácticamente sin ningún contacto con la cultura del país. La decisión de venir o no es de cada uno, nosotros queríamos joda también y tenemos tiempo suficiente para meternos en la cultura en otros destinos. Pero igual remarco, lo que dice Evelyn es cierto y por momentos lo que se ve es grotesco.

Vang Vieng es famoso por el “tubing”, que es básicamente que uno alquila un gomón y va por el río y al costado del mismo hay bares desde donde te tirán una soga y te invitan shots y hay juegos y demás. Es una locuraaa! A la noche hay bares que tan muy buenos.

Al rato de llegar y encontrar guest house salimos a dar una vuelta y nos encontramos con las argentinas que habíamos visto en Luang Prabang. Ellas venían del tubing y fuimos a comer todos juntos. Nos contaron sus historias sobre el tubing. Dicen que al principio era asqueroso y que no le entendían la onda, los animadores (todos gringos) todos muy mamados y chupaneándose entre sí, sea hombre-mujer, mujer-mujer, hombre-hombre y cualquier combinación que se les ocurra de a más de 2 personas… En una parece que uno de ellos estaba hablando con el micrófono organizando un juego y agarró y chivó, y al toque viene otro flaco y se lo chuponea… sí sí, un asco! Desagradable! Grotesco! Igual dicen que no todo es así y que terminó siendo muy divertido.

La misma noche que llegamos fuimos a un boliche; en un momento estaba haciendo cola para comprar un trago en una barra y de repente siento un líquido calentito en mis piernas, me doy vuelta y veo a un flaco dado vuelta de alcohol y drogas que estaba meando. Le empujé y casi lo mato, por suerte no paso a mayores porque el flaco era uno de los animadores que trabajan ahí (el trabajo consiste en mamarse todos los días y noches…) y si se armaba ellos eran muchos. Me fui a bañar de una y re quemado jeje

Al día siguiente fuimos al tubing. Al toque de llegar empezamos a jugar en los distintos juegos, algunos tranquilos y otros no tantos. Veíamos que todos los animadores tenían pintados insultos para un tal “Matt Bennet” y la CNN, por lo que preguntamos quién era. Parece que es un periodista que hizo un artículo sobre Vang Vieng y salió también un informe en la CNN.

El artículo es cierto en algunas cosas y errado en otras. Es verdad que uno acá puede encontrar distintos tipos de drogas, pero a mí no me quema porque creo que consumirlas o no depende de uno. Con el concepto de Bennet, Montevideo y cualquier ciudad del mundo también serían un desastre, porque en Montevideo uno camina un par de cuadras en cualquier sentido y puede encontrar pasta base, pero depende de uno buscarla y consumirla o no. Y en Vang Vieng es lo mismo, hay de todo y se ven mucha gente hecha pedazos, pero también se ve gente bien (o no tan mal) y uno puede pasar por este paraíso fiestero con algo de conciencia y por ende sin lesiones, o con algunas mínimas nomás…


Uno de los bares del Tubing
Santi con unos nenes



Nos hicimos amigos de un grupo de aussies que andaban con una alemana, la cual era muy linda y divertida. En una estábamos bailando y se tira un eructo al mejor estilo Homero Simpson y la miro y me dice “I´m such a princess…” (soy toda una princesa) jeje, me maté de risa.

Durante esa tarde vimos a una periodista y un camarógrafo haciendo un informe, el cual salío en canal 9 de Australia y Santi y yo salimos (Ver al minuto 3:51 aprox, ahí aparece Santi dos veces, antes y después de una chica, y en el 8:17 salgo yo). El informe es sobre la locura del lugar, aunque yo creo que es muy sensacionalista. Habla de los fallecimientos de unos chicos australianos que mamados hasta las patas tuvieron accidentes mortales. Para mí es como tomar y manejar; en este caso tomar y “manejar” el tubing en un río con mucha corriente es riesgoso también. Y tirarse donde hay piedras también, pero los que fallecieron estaban todos muy mamados y por ende pierden la razón… Nosotros fuimos, algo creo que tomamos, pero no hicimos pelotudeces y pasamos sin lesiones ni nada… Ahí dejo el link al video...

Check out this great MSN video - Death in Paradise


Otro día fuimos a unas cuevas y Santi encontró otro lugar para tirarse desde alturas...



Después de otro día de tubing y alguna que otra noche, nos fuimos en un viaje de 30 horas a Hanoi, capital de Vietnam. En el camino pasamos por Vientiane, la capital de Laos. Contrario a mis expectativas, lo poco que vi me pareció muy lindo, aunque no es realidad del resto del país.

Laos fue corto en nuestra agenda de viaje (6 días nomás), pero nos divirtió!

Saludos!